martes, 14 de febrero de 2012

Febrero 14


Eran más de las 10 de la noche de ese 14 de febrero y decidí comprar una rosas en Safeway (cuando aún celebraba el día del amor). Espulgaba los restos de flores que estudiantes furibundos habían dejado por inservibles, cuando vi entrar a este tipo altisimo, fornido, toda la imagen de esos gigantes que juegan futbol en el Super bowl. 

-          -¿A ti también se te olvidó? Me preguntó mientras rascaba los escombros de flores. Sí, le respondí sin ganas de iniciar conversación.
-         - No quiero imaginar lo que me haría si no le llevo nada, dijo mientras colocaba un osito de peluche bajo el brazo.

-          -¡Feliz día del amor!  -Le dije cuando caminaba hacia la salida-.

domingo, 29 de enero de 2012

El café de Winchell’s


La primera vez que fui a Winchell’s por un café iba con José Ortiz, el pintor. Winchell’s  es lo más parecido a Starbucks que tiene East Salinas.

Me da un café latte le dije a la señora que atendía. ¿Qué es eso? Me respondió. José estaba prácticamente cagado de la risa.

Un café con leche, le dije. Ah, bueno, eso me hubiera dicho antes, me replicó. A los pocos minutos me dio mi café -con leche-.

Esta mañana fui por un café a Winchell’s. Me da un café con leche, le dije al tipo que atendía.

-          - Ay, bueno, Darling, yo te puedo dar el café así nomás. La leche tú se la pones por allá, -me respondió.
Ni modo, ganar en Winchell’s no puedo.

domingo, 17 de julio de 2011

U2

Hacía mucho tiempo que quería ir a un concierto de U2 y escucharlos en vivo fue una experiencia única. Me gustó mucho, pero creo que siendo tan famosos, los hemos perdido un poco. 

Como ya es costumbre, llegamos tarde para escuchar a la primera banda. Sólo tuvimos tiempo para comprar nachos y acomodarnos en nuestros asientos. El escenario impresionante, la pantalla redonda ideal para un estadio, fue elemento principal para poder disfrutar el concierto. El sonido bueno en general. Las luces increibles.

El griterío anunciaba que los integrantes de la banda llegaban al escenario. El show empezaba. Su música tiene mucha calidad. Escuchar las guitarras de The Edge es de las mejores partes del espectáculo. Bono ya no canta como cuando era joven y francamente no le llega a Pavarotti, pero hizo buen intento de acercarse a la ópera cuando cantó Ms. Sarajevo. Aunque las letras de las canciones están llenas de conceptos religiosos (yo no soy muy religioso que digamos) pregonan amor y eso me basta.

Me gusta mucho que U2 apoye causas por los derechos humanos, en el concierto algunas pesonas de Amnistía Internacional desfilaron con algunas velas que simbolizan la esperanza y el respeto a los derechos humanos.

Pero escuchar a U2 en un enorme estadio, viéndolos chiquitos en el escenario me hizo añorar los conciertos de teatros pequeños donde tienes un contacto más cercano con el artista. Creo que ya no es posible eso con U2. Ya no podemos tenerlos cerca. Y eso lo añoro.

viernes, 3 de junio de 2011

Don Goyo

Don Gregorio se ha puesto a fumar,
Y todo el mundo se ha puesto a temblar.
Don Gregorio está nervioso...
Allá frente al Defectuoso.
Va subiendo la candela...
va aumentando la presión...
Compro Faritos y vista al mar,
Don Gregorio ha vuelto a fumar...
                                                                         Manú Chao

domingo, 22 de mayo de 2011

El Sol

Estoy de nuevo en la Puerta del Sol. La vez anterior estuve como turista, compré al Quijote en una tienda de souvenirs y el disco-libro Sibérie M'était Contée de Manú Chao en el Corte Inglés. Ahora estoy pintando una pancarta que dice “No nos representan”.

domingo, 24 de abril de 2011

Sant Jordi

Resulta que Sant Jordi decidió enfrentar al dragón, y en lugar de cortarle la cabeza con su espada... le leyó un cuento de hadas.

sábado, 19 de febrero de 2011

New York

Conozco personas que celebran su cumpleaños de una manera especial haciendo algo que no han hecho antes. Por ejemplo, aprender a andar en bicicleta, arriar una manada de vacas a través de montañas o saltar en paracaídas.

A mí me gusta celebrar mi cumpleaños con una cena acompañado de mi familia o seres queridos. Este año sólo quiero ir a cenar tapas en algún restaurante de comida española en San Francisco. Pero para el próximo año quiero celebrar mi cumpleaños en una ciudad a la cual nunca he ido: Nueva York.

Cumplir este deseo sólo será cuestión de tiempo y dinero ¡claro! Por supuesto que no iré en febrero, que hace mucho frío y tal vez, vuelos cancelados. Iré en un mes más cálido, mayo o junio, y tal vez elija un restaurante de comida caribeña.

Esta vez he decidido unirme al club de los que hacen algo especial, aunque sea cada año.

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