miércoles, 16 de junio de 2010

Búnbury en el País de la Maravillas

Fuí por primera vez al teatro Fillmore de San Francisco para escuchar a Enrique Búnbury, ex vocalista del grupo Héroes del Silencio.

Nunca fui admirador del grupo y sólo conocía la canción “Alicia” ya de su época de solista, pero recientemente he visto algunos videos donde canta canciones de José Alfredo Jiménez y me gusta cómo lo hace.

Enrique salió al escenario vestido de negro con motivos rojos. Cinta roja en el sombrero, espadas del juego de póker en el costado del pantalón, corbata roja. Una versión vaquera del Sombrerero Loco de Alicia en el País de las Maravillas. A partir de ahí se dedicó a sacar canciones del sombrero y de la manga interpretadas de manera única.

Fue una experiencia muy buena. Rock de mucha calidad fusionado con Lewis Carroll y Tom Waits. ¿Qué mas puedo pedir?


sábado, 22 de mayo de 2010

Warren

Hace unas semanas murió Warren, abuelito de Rebecca, papá de Juanita. Conocí a Warren en una de las muchas fiestas que Max y Juanita hacen en su casa. Teníamos como interés común la agricultura.

Warren cultivaba melones. Como buen agricultor, le gustaba cruzar variedades de melones para obtener alguno con las características que a él le gustaban. Algunos de un verde claro muy dulces, otros muy amarillos y medianos de tamaño, en fin, una gama de variedades muy amplia.

Warren, a diferencia de la mayoría de la gente que vive en este país, tenía un sentido de humor muy festivo. Siempre hacía bromas y contaba chistes. Daba gusto platicar con él.

Aunque yo sé que después de la muerte no hay nada, no hay cielo ni infierno, creo que la gente que muere de algún modo se mantiene viva gracias a nuestra imaginación y recuerdos. Warren anda por ahí obteniendo nuevas variedades de melones y claro… cortejando a alguna muchacha.


martes, 27 de abril de 2010

Sant Jordi

En Cataluña, región cerca de España, en lugar de celebrar el Día de San Valentín celebran la Diada de Sant Jordi, el 23 de abril. En éste día, las parejas de enamorados se dan regalos. Según la tradición, la mujer le regala al hombre un libro y éste a su vez le regala rosas.

En varios países se comienza a celebrar en esa fecha el Día del Libro y las Rosas. Me gusta. En lugar de celebrar el 14 de febrero, voy a celebrar este día. Aunque es también una ocasión para comprar algo, no es tan comercial (aún).

Eso de recibir libros me parece genial y bueno, ajustando un poco la tradición podemos regalarles a ellas también libros, discos o películas… además de las rosas.

domingo, 11 de abril de 2010

El cohete de Manuel

Manuel Santana dijo a un periódico de Santa Cruz que cuando muriera lo pusieran en un cohete y lo lanzaran al espacio. “Reúnan a todos mis amigos para el lanzamiento. No hay nada como irse al espacio, eh?”, dijo. No lo hicieron. Sus cenizas fueron esparcidas en las aguas del Pacífico.

Un grupo de amigos nos reunimos ayer para, simbólicamente, lanzarlo a donde él quería. Marty y sus hijos construyeron un cohete donde pusieron a Manuel (en chiquito). Era un pequeño cohete espacial estilo NASA. Con plataforma de lanzamiento y todo. Iniciamos el conteo final…y el cohete salió disparado al firmamento.

Yo creo que Manuel estaría muy divertido con esto. Después hicimos una fiesta.







jueves, 8 de abril de 2010

El Taller de las Mariposas


A Jasmine le gustan las mariposas. Ahora que cumpli
ó 15 años, nos dijo que crecer es como dejar de ser oruga para convertirse en mariposa. Le regalé el libro El Taller de las Mariposas, de la poeta nicaraguense Giconda Belli. Este es un fragmento.

El Taller de las Mariposas

Gioconda Belli


Las mariposas no pesan casi nada. Son leves. Son apenas como el pestañeo de la luz del sol, como si al sol le picaran los ojos y parpadeara rojo o amarillo. Como las hay de tantos colores, se podría pensar también que son estornudos del arcoíris... o pedacitos que se le desprenden cuando el arco no queda completo. Hace mucho tiempo, las mariposas no existían.


Los Diseñadores de Todas las Cosas sólo tenían permiso para diseñar, por separado, los animales del Reino Animal y las flores, frutas y plantas del Reino Vegetal.


Había, sin embargo, entre los diseñadores, un joven muy inquieto que se llamaba Odaer a quien esta prohibición le molestaba mucho porque a él le gustaba pensar en cómo mezclar las especies y hacer experimentos. Odaer era muy ingenioso y siempre estaba armando cosas con las manos. El y un grupo de sus amigos se reunían a escondidas en una cueva en medio de la floresta y hablaban y discutían sobre todo lo que se podría crear si los Diseñadores de Todas las Cosas tuvieran un espíritu menos rígido y fueran más atrevidos.


- Un árbol que cantara como pájaro o un ave que en vez de huevos pusiera frutas- decía Odaer a sus amigos.


La secreta obsesión de Odaer era, sin embargo, la de hacer una mezcla entre un pájaro y una flor. Ese era su proyecto mas acariciado, en el que pensaba día y noche, sin poder por más que se esforzaba, darle una forma con su imaginación a algo que a la vez pudiera volar como un pájaro y ser tan bello como una flor.




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